18 de febrero de 2016

Zombicide Black Plague [Análisis]


Por fin, después de muchos meses esperando, me ha llegado el spin off medieval de uno de los juegos de zombies más populares de la actualidad: el Zombicide Black Plague. ¿Por qué tan tarde? Movidones de SEUR que todos conocemos. Disfrutad de mis fotos. 

Y de mi suelo de parquet.

Esto es únicamente el juego básico, habrá expansiones más adelante que meterán nuevas dinámicas en el juego, como ha ocurrido en el original Zombicide. Sin haber podido probarlo aun como debe, me limitaré a contar qué viene en la caja, que vale una friolera de 95€.

Lo primero que encontramos es la caja en sí, de un cartón muy duro y con la portada siguiendo claramente la estética de los otros Zombicides: los héroes luchando en el centro de una vorágine de caos y zombies.



Nada más abrir la caja, nos dará la bienvenida el manual, encuadernado en tapa blanca con grapa. Repite el dibujo de la caja en un formato A4 y su interior está repleto de buenas reglas impresas a color, con imágenes y todo el rollo. El mío está en perfecto inglés pero vosotros, a estas alturas, podréis conseguir la versión en castellano sin ningún problema.




El primer piso de la caja lo ocupa a su vez otra caja rectangular  y blanca “planita” en la que, esta vez, sólo aparecen los héroes en, bueno, pose heroica…


…pero lo interesante es lo que viene en el interior: un montón de miniaturas. La bandeja que te da la bienvenida contiene los héroes, los zombies especiales (y un puñado de zombies comunes) y todas las piececitas que utilizarás con los héroes (cartas de equipamiento, marcadores de plástico...)


El segundo piso de esa caja contiene aún más miniaturas de zombies. Para poner en un aprieto a tus héroes. Para tu disfrute.


Te vienen "portafichas" de plástico para mantener organizado a tu héroe junto con los marcadores y fichas, inventario, nivel de niveles (valga la redundancia) y cualquier cosa que necesite el juego a lo largo de la partida.


También vienen unas peanas de colores para identificar rápidamente a los héroes en el tablero de juego. Muy útiles si tienes pensado pintar las miniaturas.



También tendrás un buen puñado de cartas de equipamiento para ir mejorando a los héroes conforme avance la partida.


Y omnipresentes dados de seis caras. 


Debajo de esta pequeña caja blanca, hay otro "piso" de cosas en el fondo: los trozos del tablero (impresos por ambas caras, para dar más variedad de situaciones) y las fichas de cartón necesarias para jugar y representar los marcadores que harán falta a lo largo de la partida.


El tablero está impreso en cartón MUY grueso y lo conforman 9 cuadrados diferentes que se pueden combinar para crear tu propia ciudad medieval de los horrores.


Los marcadores también están impresos en el mismo cartón duro que el tablero. Como en la mayoría de los juegos de tablero, hace falta destroquelarlos por primera vez.


Y las fichas de los seis héroes principales. Para colocarlas en los "portafichas" de plástico que te vienen. En cartón mas fino, como el de las cartas.



Y ahora lo interesante; las miniaturas.

Los seis héroes principales.



Los componentes de las diferentes mareas de zombies a los que se tendrán que enfrentar.





Las miniaturas son bastante buenas para ser un juego de tablero. con un pintado rápido quedan bastante resultonas encima de la mesa. El mayor problema que tendrás, como lo he tenido yo, es decidir qué demonios le pones en la peana.






1 comentario:

  1. Juegazo!!! En nuestro grupo de juego le damos mucho al zombicide y este Black plague nos ha gustado mucho.
    Yo ya he pintado los supervivientes y algunos zombies y ando con el mismo problema que tu ¿Y cómo hago la peana? :-)

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